La Casa Santa Catalina, se construyó en 1919 como vivienda familiar y finca rural.

Se mantuvo así hasta la década de 1960, cuando deja de ser vivienda y desaparece el ganado, y pasa a ser de uso familiar pero únicamente vacacional.

En el exterior, tiene un frontón y canasta de baloncesto, una explanada que se usa de aparcamiento, una barbacoa y un gran porche con mesa para veinte comensales que da acceso a la casa a través de la cocina.

Ya en el interior, vemos una espléndida cocina con dos neveras y todas las comodidades modernas: microondas, tostadora, batidora, horno eléctrico, lavaplatos y cocina de gas. Tiene equipamiento de menaje y cocina para más de veinte personas.

La planta baja tiene un comedor y un salón recién reformado (2018) con tres ambientes, chimenea con sofá alrededor, una mesa de juego y un gran sofá con una televisión.

Esta planta dispone de dos aseos uno con lavadora y secadora.

La planta intermedia tiene cinco dormitorios dobles y tres baños completos, recién reformados (2018).

La planta superior tiene tres dormitorios, dos baños completos (reformados 2018), un gran sala con mesa de juegos, futbolín y televisión; es perfecto para niños.

Está acondicionado para el frío del invierno.

Bajo petición se dispone de una cuna y sofá cama individual.

Distribución de la casa